lunes, 6 de enero de 2014
Obscuros
Redonditos son mis hermanos,
Devoradores y acumuladores ingratos
Para comer más hojas, tiremos al no grato.
Acaban con su árbol que los sustentó
Y no se convierten en mariposas
Mutan en seres con escamas
Otros les salen colas.
Formados siempre espiando
Regordetes malhumorados
Desdeñan el árbol ajeno
Hasta que empiecen a masticarlo.
Preparados y estudiosos
Pero cada vez más venenosos
Si cambian de color,
Mayor el menoscabo.
Por un árbol lo que sea
Traicionar al fraile o al contiguo
Quitar la cena como asesino
Se comportan como piraña de rio.
Cortarle la cabeza grito,
Espera, se volverán cientos
Detrás vienen más obscuros
Con el mismo apetito.
¿Cómo lograron llegar al mismo árbol?
Aquel que los sustenta a toditos
¿Cómo es que en el infierno
Caben todos indivisos?
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